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© 2001,
Yvan Joly
Traducido
por Dra. Rose Eisenberg Wieder,
Investigacion en Educacion Médica y Formación Ambiental
Universidad Nacional Autónoma de México-campus
Iztacala
email: wieder@servidor.unam.mx
Yvan
Joly, M.A. (Ps.), psychologue
Institut Feldenkrais d’éducation somatique Inc.
107 Avenue de Touraine, St-Lambert, Québec J4S 1H3
Tel. fax. : 1-450-671-0638
E-mail: yvanjoly@compuserve.com
RESUMEN
La educación somática es un nuevo campo disciplinario que se
interesa en el cuerpo viviente, en la conciencia mediatizada por el cuerpo
biológico y en su movimiento del cuerpo vivido dentro del espacio. El
método Feldenkrais y todos los enfoques de educación somática,
tienen necesidades propias de investigación cualitativa para ser reformulados,
para definir sus bases teóricas y científicas, para medir los
efectos de sus prácticas y para comprender y mejorar los procesos de
formación de los practicantes y enseñantes. Hay que evidenciar
la paradoja misma de una investigación verbal sobre el cuerpo no verbal,
y si se desea hacer una investigación cualitativa de calidad, el investigador
debe de someterse, él mismo, a la experiencia de la toma de conciencia
de su cuerpo. Y para ello la educación somática propone una única
forma de investigación cualitativa.
INTRODUCCIÓN:
Desde mi punto de vista
El punto
de vista que yo quisiera presentar aquí, surge de mi experiencia
como practicante, formador e investigador en educación somática
y especialmente, como profesor del Método Feldenkrais (nota
1) de "toma de conciencia del cuero por el movimiento".
Yo quisiera aquí compartir alguna de mis ideas, algunas relacionadas
con mis "aventuras" y sobre todo exponer algunas de mis
preguntas tal como yo las sazono, haciendo investigación después
de 20 años dentro del medio de la práctica, y por que
no, dentro del medio de mi práctica en educación somática.
Tomen en cuenta que mi presentación no tendrá, ni una
envergadura o pretensión académica propiamente dicha.
Si "el cuerpo tiene sus razones", la práctica del
cuerpo y la reflexión sobre la práctica del cuerpo
por un practicante, tienen también sus propias razones.
En el marco del presente Congreso de la Asociación para la Investigación
Cualitativa sobre "el cuerpo de la investigación", yo agradezco
al Comité organizador que me permita representar la perspectiva de profesionales
y de profesionistas de la educación somática.
He aquí alrededor del tema "el cuerpo de la investigación",
una bella ocasión para construir puentes entre los medios universitarios
y el medio de la práctica profesional; y sobre todo, entre las personas
que hacen la investigación, aquell@s que llevan a cabo la práctica
y aquell@s que hacen investigación sobre la práctica.
En los
párrafos siguientes, abordaré los cuatro puntos siguientes:
A) El campo de la educación somática y el método
Feldenkrais
B) Las necesidades de la investigación de las prácticas en educación
somática,
C) Los límites de una investigación verbal sobre el cuerpo vivido
D) El cuerpo de la investigación y el cuerpo del investigador.
Trataré de
mostrar que los métodos de educación somática
presentan, para la persona que se interesa a la investigación
cualitativa, una amplia reserva de posibilidades. El campo mismo
tiene necesidad de ser investigado y articulado. Los procesos somáticos
necesitan ser nombrados y expresados. L@s practicant@s de la educación
somática tienen por fin la necesidad de crear un lenguaje
a la altura de la experiencia somática. Esto presenta en sí mismo
una interesante paradoja y es un reto excepcional para la investigación,
ya que lo esencial de la experiencia somática no es del orden
de lo verbal. Además, los métodos de educación
somática presentan a la investigación cualitativa,
una ocasión única de inmersión dentro de la
experiencia fenomenológica de ser un cuerpo; aquel de la investigación
y aquel del investigador o de la investigadora. "Los investigadores
en ciencias cognitivas que no son reduccionistas consideran que la
conciencia y la experiencia son fenómenos irreductibles imposibles
de ignorar. Por lo tanto se le debe dotar a este fenómeno,
de un método de exploración" (Várela, 1993).
En su libro titulado "La inscripción corporal del espíritu",
Várela se vuelca hacia el budismo y la meditación para
apoyar su investigación sobre la “enacción ” (nota
2) de la fenomenología de lo mental. Yo considero que la educación
somática presenta un rico abanico de métodos de exploración
de la fenomenología del cuerpo y que con justicia ellos deberían
tener un lugar importante dentro de la producción y la formación
en investigación cualitativa.
He aquí el intercambio de experiencias satisfactorias que yo quisiera
aquí facilitar entre el dominio de la investigación cualitativa
y el campo de la educación somática.
A)
EL CAMPO DE LA EDUCACIÓN SOMÁTICA Y EN ESPECIAL EL
DEL MÉTODO FELDENKRAIS.
La educación somática es un campo disciplinario en emergencia
que se interesa en el movimiento del cuerpo dentro de su ambiente, en la conciencia
corporal propiamente dicha y en la capacidad de ese cuerpo vivido para educarse
en tanto que cuerpo vivido. Este campo se sitúa en la intersección
de las artes y de las ciencias que se interesan en el cuerpo viviente, y es
dentro de los dominios de la salud (rehabilitación, psicología,
actividad física), del desempeño deportivo, (entrenamiento y
competencia de punta), de las artes y (de la interpretación y de la
creación), de la filosofía (incorporación del espíritu,
constructivismo), de la educación y de la enseñanza en general
(bases corporales concretas del aprendizaje) y aún más dentro
de los dominios mas de punta como la fenomenología, la biomecánica,
la meditación, la biología y la sistémica, las ciencias
cognitivas y las ciencias del movimiento ("movement sciences"). Esta
lista impresionante de tangentes disciplinarias demuestra bien la complejidad
del nuevo dominio en emergencia.
Y todas ellas, sin nombrar la treintena de métodos específicos
en donde los practicantes del mundo occidental se reclaman para enseñar
la educación somática (nota 3). "Mas allá de sus
particularidades, los diversos métodos comparten una meta fundamental
semejante: Aprender a afinar el sentido kinestésico y el propioceptivo
para actuar con una eficacia, un placer, una expresión aumentada y un
dolor mínimo" (agrupamiento de Quebec para la educación
somática, 1994).
Dentro
de la expresión "educación somática",
la palabra soma es la más importante.
Su sentido aquí se aleja del uso corriente donde somático se
opone a lo psíquico. De hecho nosotros rehabilitamos aquí la
noción de soma bajo la perspectiva de la palabra griega que desde Hesíodo,
significa cuerpo viviente. Por lo tanto aquí, nuestra perspectiva es
el cuerpo total, tal como es vivido, en continuidad sistémica con su
medio ambiente. Es Thomas Hanna, fundador de la revista americana Somatics
(nota 4) y que es el origen reciente de esta corriente que nombra y que pone
en valor el cuerpo vivido (nota 5). Él propuso una definición
de la somática: "Es el arte y la ciencia de los procesos de interacción
sinergética entre la conciencia, el funcionamiento biológico
y el medio ambiente" (Hanna, 1989:1). Con Hanna, muchos autores e investigadores
se interesaron en el cuerpo vivido. en la incorporación (enbodiment),
(Varela, 1993a, 1993b, 1994),en la autorregulación de los sistemas vivos
(Maturana y Varela, 1990) y en la anatomía de la conciencia (Rosenfield,
1992, 1993).
Dentro del vasto campo de la somática, que incluye prácticas
de origen oriental, el bio-feedback (retroalimentación), la imaginaria
mental (nota 6), los enfoque reiquianos, las psiconeuroinmunología y
todo el cuerpo-mente, existe un subconjunto bien preciso de métodos
que comparten una perspectiva de educación somática.
" La educación somática se distingue de la mayor parte de
los enfoques psicocorporales que utilizan el cuerpo, porque pone en evidencia
las emociones reprimidas y las relaciones no completadas. Esto pudiera ser "La
somatoterapía", como lo indica el titulo de una revista francesa. ¿la
palabra terapia, etimológicamente no significaría el tratamiento
de las disfunciones y las enfermedades?. Sin embargo el arte y la ciencia de
los educadores somáticos no reside en la patología y la sintomatología,
la etiología y la sanación, sino en el proceso de aprendizaje sensoromotor,
el desarrollo del potencial kinestésico y descubrimiento, dentro del movimiento,
de mejores opciones estratégicas (Joly, 1994:14)".
Como ejemplo de método, hablemos un poco del Método Feldenkrais,
(Feldenkrais, 1971), que es aquel que yo práctico y enseño desde
hace 20 años. Éste fue puesto en marcha por Moshe Feldenkrais
(1904-1984), que era ingeniero físico entre otras cosas, dentro del
laboratorio de física nuclear de Juliot-Curie. Feldenkrais era un adepto
también al Judo, fue primera cinta negra europea y discípulo
de la enseñanza de Gurdjieff. Su método propone una mejor conciencia
del cuerpo en movimiento en el campo de la gravedad. Feldenkrais se interesó en
el movimiento humano y a su papel en el desarrollo de nuestras habilidades
y en la gestión de nuestras acciones. Este método se práctica
en grupo o individualmente, bajo la dirección oral o manual de un profesor.
Este profesor ha seguido una amplia formación para adquirir conocimientos "objetivos" sobre
el cuerpo en movimiento, tal que lo percibe una tercera persona (anatomía
del movimiento, fisiología, biomecánica, física del cuerpo);
pero de igual manera, sobre todo este profesor se somete a un proceso riguroso
de exploración subjetiva del movimiento tal y como lo vive en su yo
mismo. Esta rehabilitación de la subjetividad educada dentro de la práctica
profesional, constituye sin duda la característica única del
dominio de la educación somática: El interventor o el intervenido
deben de apoyarse sobre su propia experiencia, o sobre sus propias experiencias
personales, en el sentido de experimentar, para poder construir su propia competencia
profesional. Bajo esta visión, cada uno de los grandes métodos
de educación somática posee sus estrategias pedagógicas
propias para formar a sus profesores. Pero veamos un ejemplo concreto en una
puesta en situación.
1ra.
Experiencia o puesta en escena.
Tal
como esta usted, sentado sobre una silla o en un sofá, tome
conciencia de su posición y de las sensaciones que usted
siente en este momento en su cuerpo. Usted puede cerrar los ojos
o dejarlos abiertos a su conveniencia.
Alguna de estas dos opciones le permitirá realizar una exploración
más fácil.
Lleve ahora su atención a su respiración, y note su ritmo. ¿Cuánto
tiempo dura la inspiración, la expiración, y las pausas entre
una y otra?.
¿ En que parte del tronco se despliega la respiración?.
Después, lleve su atención a sus apoyos sobre la silla, sobre
el piso y sobre el dorso de la silla si es el caso.
Note si sus apoyos del lado derecho e izquierdo de su cuerpo son parecidos.
Note si la cabeza le parece que esta inclinada, vertical, o hacia un lado.
No cambie nada de lo que esta usted observando. Y en efecto, puede ser que
sea difícil de sentir y no actuar o cambiar.
Para continuar la descripción concreta del trabajo cotidiano del o la
practicant@ en educación somática, yo podría decirle que
dentro de mi práctica privada, en la misma semana yo puedo encontrar:
a un niño que sufre de parálisis cerebral, un obrero de la construcción
en rehabilitación de su espalda, un cantante en búsqueda de flexibilidad
vocal, un músico que sufre de dolores crónicos cuando juega o
cuando toca el violín, un pintor que tiene un bloqueo que le impide
crear, un golfista profesional que busca un método de enseñanza
para facilitar el aprendizaje a sus debutantes, un enseñante que sufre
de ansiedad y esta agotado, una madre de familia que busca reorientarse después
que sus hijos ya son grandes, un bailarín agotado por su entrenamiento
técnico, un niño disléxico, hasta un caballo que tiene
problemas de comportamiento en el momento en que es transportado en un remolque.
Lo que hay en común en todos estos clientes -estudiantes, ¡no
es seguramente la sintomatología!. Sino que es el enfoque por medio
del cuerpo vivido, dentro de la conciencia en movimiento, donde todas estas
personas se agrupan en la educación somática.
La practica de la educación somática se apoya en la capacidad
del o la prácticant@ de sentir su propio cuerpo en movimiento, así como
en la capacidad de percibir por observación, por el tacto y por proyección,
lo que pasa dentro de la vivencia de la otra persona, como si uno pudiera vincular
su propia vivencia sobre la vivencia de otro sistema vivo y de realizar una
obra de educación según las estrategias propias a cada método.
Por lo tanto, una gran parte de este trabajo educativo se apoya en la capacidad
intuitiva del o la practicant@; yo entiendo por ello, la capacidad de pensar
fuera del campo de las palabras, dentro de este universo preverbal de lo sensoromotor,
dentro de la intimidad de la conciencia del cuerpo vivido. He ahí todo
el interés de este enfoque. Allí reside igualmente toda la dificultad
de la práctica misma, semejante a aquella de la formación de
los futuros prácticant@s. Y ¿qué decir de la dificultad
de conducir una investigación sobre este universo fuera de lo campo
verbal?. ¡Y sobre esta paradoja sobre la que justamente estamos tratando
de hablar!.
B-LAS
NECESIDADES DENTRO DE LA INVESTIGACIÓN DE LAS PRÁCTICAS
EN EDUCACIÓN SOMÁTICA
Como sucede en toda disciplina joven las necesidades dentro
de la investigación
de la educación somática son muy amplias. Voy a identificar aquí algunas
y no necesariamente dentro de una orden de prioridad.
1.- El campo de la educación somática tiene necesidad de formularse,
de nombrarse. Los modelos teóricos están relativamente pocos
desarrollados. El lenguaje es poco preciso. Las mismas palabras son utilizadas
por los y las practicant@s de diferentes formaciones, y aquel que haya leído
un poco sobre este campo, rápidamente retoma o se percata que el vocabulario
es casi intercambiable pero que, en dentro de la acción educativa concreta,
los practicantes poseen gestos de acción muy diferentes. Por lo tanto,
hay una gran necesidad primera: aquella de clarificar el lenguaje, los conceptos,
los métodos, el marco teórico. Al respecto hay que mencionar
aquí la investigación de Odette Guimond (1987) (nota 7)que, en
su tesis de doctorado, no solo desarrolló una reflexión importante
en torno a la importancia del movimiento y sobre su sentido en el juego y la
formación del actor, sino también, de manera general, para la
educación somática. Algunas investigaciones semejantes aportan
un flujo enorme de agua al molino de la conceptualización.
Detrás de la "puesta en lenguaje" (en el sentido de su implementación
verbal o forma de expresarlo en palabras) de cada uno de los métodos,
sin lugar a dudas se esconde un sustrato común a todos los métodos,
es precisamente esto lo que constituye el campo a definir. Además, entre
los diferentes métodos, hay sin duda también para quien conozca
mas de un método, diferencias enormes en el plano de las concepciones
y de la pedagogía:
" Para uno será mas directivo, es decir correctivo, para el otro,
más explorador; uno pondrá el acento sobre la utilización
del espacio, el otro, sobre la interiorización del movimiento; uno preferirá el
movimiento en el piso, el otro en la vertical. El lenguaje, la imaginación,
la interacción entre los participantes, la comunicación para el
tacto y la expresión emotiva o artística interesarán mas
o menos a los diferentes educadores somáticos" (Joly,1994:12).
En términos de la teoría de conjuntos, frente a la variedad de
los métodos, el conjunto común definirá el campo mismo
de la educación somática. Faltarán las características
propias de cada método en el plano conceptual y pedagógico. A
este respecto, la investigación no está mas que en sus principios.
El rigor en la investigación es necesario para establecer las fronteras
del campo y marcarlas.
2.- La
eficacia misma de la educación somática está por
demostrarse sobre bases rigurosas, yo diría científicas,
y solo puede hacerse si uno incluye, dentro de la visión de
la ciencia, lo vivido en el plano de lo ¡subjetivo!. Evidentemente,
uno podría de forma tradicional y en doble ciego, medir la
eficacia de una intervención en educación somática
frente a una clientela que tiene, por ejemplo, esclerosis en placas,
o frente a deportistas que se sometieron a una variedad de intervenciones
escogiéndose los sujetos al azar, y controlando el efecto
placebo. Tales investigaciones podrían ser pertinentes, y
todas las dificultades metodológicas y éticas tendrían
que sobrepasarse, ciertas investigaciones de tipo objetivante y cuantitativo
serán sin duda útiles, además de necesarias,
para asegurar la credibilidad del campo, por lo menos en ciertos
medios. Pero por multitud de razones, este tipo de investigación
no ha sido todavía muy popular en el campo somático.
Mi propia experiencia y mi primera formación en tanto que
metodólogo hubieran podido llevarme hacia esta dirección.
Pero sobre todo, me resistía a este tipo de investigación,
porque no me parecía que los métodos procedieran de
la misma fuente frente a los procesos a los cuales interesaba investigar.
Yo también tuve que pasar muchos años para reapropiarme
de mi vivencia y hacerle un lugar riguroso dentro de mi práctica
y dentro de mi vida, para poder querer resistir a los enfoques de
investigación que no eran mas que objetivantes y cuantificantes
y que limitarían la importancia del proceso mismo. La evaluación
de la eficacia del proceso de la educación somática,
mas allá de la especificidad de los métodos utilizados, ¿puede
ser medida con criterios externos, objetivantes?. Sin duda, pero
no solamente. Hay que reconocer bien, que cada intervención
con cada persona es única. La educación somática
o el método F o A o B o C no funcionan con "la esclerosis
en placas" o con "el dolor de la espalda", pero con
las personas precisas y esto casi sin tomar en cuenta a la sintomatología.
Y, dentro de la eficacia de la intervención, la comunicación
establecida entre él o la practicant@ y su "estudiante" es
el factor mas importante. Por lo menos ¡esta es la creencia
de los y las practicant@s!. Ya que las misma estrategias ¡no
serán utilizadas con personas que tengan los mismos síntomas!.
Por lo tanto, ¿cuál es el valor de un estudio de evaluación
de un método en el tratamiento de una enfermedad o en el mejoramiento
de un gesto deportivo particular si uno no toma en cuenta la mediatización?.
Sin conocer todo el campo metodológico, yo me pregunto si
uno no debería reconocer desde el inicio, que los métodos
cualitativos y mas específicamente los métodos fenomenológicos,
son los más aptos para esclarecer o para dar luz a las linternas
del campo somático, e incluso para la apreciación de
la eficacia. Se han llevado investigaciones de este tipo como el
de Sylvie Fortin (1994) dentro del departamento de danza de la Universidad
de Quebec, y son ejemplo de la aplicación de los métodos
cualitativos para el estudio de la educación somática
y su impacto dentro de un campo particular llamado la danza. Fortin
es a la vez una practicante y una universitaria y además,
ella esta presentando una conferencia dentro del marco del presente
Congreso.
3.- "Lo vivido", ya que es necesario de nuevo llamarlo por su nombre,
de las personas que hacen un proceso en educación somática es
un campo muy poco investigado y documentado. Algunos pioneros, como Charlotte
Beaudoin (1994) del departamento de Educación Física de la Universidad
de Laval, se interesan en este rubro. Eh aquí un tipo de investigación
fenomenológica muy pertinente para las personas dentro del proceso,
y muy rico para aquellas que las acompañan en el plano profesional.
El hecho de participar en este tipo de investigación tal cual, debe
además, enriquecer la experiencia de todos los interlocutores. Pero
hay un reto metodológico muy grande en este tipo de investigación,
y es aquel de dar cuenta por medio de la palabra, del camino vivido somáticamente.
El valor de este tipo de investigación ¿no estaría apoyado
en gran parte, en la capacidad de los sujetos para formular su propia experiencia
de manera verbal?. Esta pregunta será abordada dentro de una próxima
sección, ya que ésta surge también en diferentes tipos
de investigación, y no solamente cuando se trata de investigaciones
sobre el proceso. Considero que la cuestión de la relación entre
lo vivido y el verbo, es el centro mismo de la problemática de la educación
somática.
4. El
proceso de comunicación verbal y sobre todo el no verbal que
se establece entre dos personas durante una sesión de educación
somática, podría parecer muy misterioso al observador
no experto o ingenuo. ¿Qué es lo que puede ayudar a
la o él practicant@, a decir esto aquello, a tocar aquí o
allá, hacer una pausa, a recomenzar, a parar?. Los estudiantes
en formación siempre están curiosos de saber qué es
lo que piensan los formadores cuando ellos hacen sus demostraciones. ¿Cuál
es el objetivo que persiguen, en virtud de cuáles principios
el formador actúa?. Las respuestas a todas estas preguntas
forman parte de un proceso cognitivo complejo, esencialmente conectado
con el presente de la experiencia presente, y se articulan apoyados
en las experiencias pasadas. El practicante puede tener imágenes,
escuchar algunas palabras, sentir una sensación, una emoción,
inspirarse de un concepto, llevar la atención a su propia
comodidad, a sus propias sensaciones (¿cómo sabe de
antemano que estas sensaciones tienen un origen en él o en
la interacción con el otro, por que ellas se originan del
otro?). En la investigación al respecto, una percepción
importante fue hecha en Quebec por Yves St-Arnaud del departamento
de Psicología de la Universidad de Sherbrooke y por Yvan Joly
del Instituto Feldenkrais de Educación Somática de
Montreal, en la aplicación de un modelo metodológico
para conceptualizar la práctica somática (St-Arnaud,
1993, St-Arnaud et Joly, 1992). Este modelo inspirado en la ciencia
acción, presenta de antemano una gran generalidad y no se
restringe solamente a las prácticas somáticas. Consiste
esencialmente en un intercambio a propósito de un cuestionario
elaborado a partir de una concepción de la práctica.
Este cuestionario sirve también para revisar las intervenciones
grabadas sobre una banda de vídeo y el practicante debe luego
explicar, describir su vivencia cuando hacían sus gestos profesionales.
Sus estrategias pedagógicas surgían claramente. Y es
el investigador metodólogo que las retransmite enseguida al
practicante; el esfuerzo de formulación en la acción
y la reflexión sobre la acción, son de una gran riqueza.
El haberme sometido yo mismo a este proceso, me permitió testimoniar
su valor. Mi comprensión de mis intervenciones se mejoró bastante
y mi capacidad de formularme y de explicarle a los otros, dio grandes
pasos. Mi práctica lo resintió a todo lo largo de los
meses de la investigación (es más difícil decir
si esto sigue siendo importante con el paso de los meses) y mis actividades
de formación tomaron gran partido de está experiencia.
Considero que este tipo de investigación merece, ser retomada
y seguida, quizás de manera específicamente metodológica
para las prácticas en educación somática. Y
aún aquí, hay una gran fuente de investigación
a crear para incluir toda la vivencia somática, además
de la verbalización. ¿Habría algún medio
para darse cuenta de toda esta complejidad de la vivencia interactiva
en educación somática sin el reduccionismo de la palabra?.
5.- La última
necesidad de investigación que quisiera mencionar, es aquella
que trata de los programas de formación, en cuanto a su proceso
y en cuanto a su eficacia. El proceso mismo de formación de
los futuros educador@s somáticos está apenas constituyéndose.
Y esto aún si ciertas escuelas han formado ya varias centenas
de prácticant@s. Los modelos de formación podrían
ser aún más precisos, y podrían estar mejor
validados. ¿Cuál es el perfil de la competencia (ya
que la expresión esta a la moda) que uno busca y que uno quisiera
encontrar al final? ¿Cómo establecer criterios para
terminar los estudios o evaluar el fin de los estudios? ¿Cómo
los formador@s determinan que un(a) estudiant@ esta en medida de
practicar sin supervisión? ¿Cómo, el sujeto
formador, establece su relación pedagógica con el sujeto
estudiante? ¿Cuáles datos objetivos deberían
de ser incluidos en la formación? ¿Cómo valora
uno el logro de los objetivos en el plan del proceso subjetivo que
el estudiante debe hacer con él o con ella misma? ¿Cuál
es el camino crítico previsto para los estudiantes?. Recordemos
que en educación somática, ¡uno debe poder tocar
la cabeza de una persona y sentir la vivencia del sujeto tocado!.
Es verdad que los modelos de formación de todas las escuelas utilizan
en grados diversos, modelos de relación maestr@ - aprendiz. ¿Será este
el mejor modelo? ¿y si el campo de la educación somática
hace su incursión dentro de los medios universitarios, cuáles
serían las condiciones pedagógicas que la institución
debe respetar para guardar lo vivido del sujeto como parte central o corazón
del proceso? ¿Cómo reconocer que el proceso de los estudiantes
necesita una inmersión somática, y cómo incluir ello dentro
del curriculum y dentro de la evaluación?.
Muchas de estas cuestiones de formación, dentro del dominio de la práctica
profesional, han sido abordadas por el GRAPP (Grupo de Reflexión y de
Acción sobre las Prácticas Profesionales) (nota 8), que se reunieron
en Quebec con formadores, practicantes y profesores de diferentes instituciones
universitarias y también algunos practicantes y formadores del campo
de la actividad privada. Este grupo se dedicó, desde 1987 a estudiar
las relaciones del saber académico y el saber práctico; sobre
las relaciones entre la teoría y la práctica y sobre todas las
cuestiones de la formación de practicantes en los campos de la educación,
de la psicología, de la sociología, de la consultoría,
e igualmente del campo de la educación somática. Es importante
reconocer que la educación somática no es la única que
tiene como preocupación el campo de la formación de profesionales
practicantes. Pero, fue el caso de la GRAPP, donde la educación somática
tuvo mucho que aportar para crear experiencias de exploración y de aprendizaje
sobre el campo de lo vivido incorporado en la acción. Relativo a ello,
nosotros hemos podido contribuir a la reflexión de nuestros colegas
del GRAPP sobre la intuición y sobre los mecanismos del pensamiento
no verbal. Al respecto, nuestros colegas formadores, universitarios y practicantes
nos han influenciado enormemente ampliándonos la visión de los
métodos y de las problemáticas en las relaciones entre la acción
y la reflexión. He aquí un tipo de investigación que nos
fue muy útil.
C-LOS
LIMITES DE UNA INVESTIGACIÓN VERBAL SOBRE EL CUERPO VIVIDO
Sumerjámonos ahora dentro de lo vivo del sujeto que es lo que más
me preocupa, es decir, lo vinculado a las relaciones entre la palabra y el
cuerpo vivido. De antemano desearía recordar aquí algo de semántica
general propuesta por el iniciador de la misma, Korsybski (1966:25).
1.- Una mapa, no es el territorio (las palabras no son las cosas que representan).
2.- Una mapa no cubre todo el territorio (las palabras no pueden cubrir todo
lo que ellas representan).
Dentro de mi mitología personal, yo digo que las palabras, con relación
a lo vivido, son ¡como la bandera sobre la punta del iceberg!. La mayor
parte del iceberg de la conciencia esta debajo de la línea de flotación.
Después hay una parte del iceberg que uno puede ver, que uno lo puede "sentir",
diría yo.
Sobre la punta del iceberg hay un pequeño símbolo para la comunicación
y la identificación. ¿Cual es la relación entre estos
niveles "de lo vivido"?. Empleo deliberadamente la palabra "niveles",
y propongo al mismo tiempo la cuestión de jerarquía de los niveles,
y respondo que, desde el punto de vista de la educación somática,
el nivel más alto, el más importante, es el nivel de la experiencia
y que la experiencia no puede ser reducida a aquello que uno puede decir de
ella.
Evidentemente la trampa sería, desde mi punto de vista, el que se lleve
aquí un debate verbal sofisticado e intelectualmente alto sobre la semántica,
la semiología y sobre el imperio de los sentidos. No se preocupen. No
es ni de mi competencia ni de mi interés hacerlo. Yo solo deseo resaltar
aquí un malestar que resiento con frecuencia en cuanto se aborda la
investigación sobre el cuerpo: casi siempre estas se desbordan en palabras.
Uno ya no siente más la experiencia. Evidentemente para un cierto tipo
de comunicación, como lo estoy haciendo ahora aquí, nosotros
utilizamos las palabras. Pero, ¿cuantos libros, cuantos textos que tienen
como interés la fenomenología del cuerpo y la experiencia vivida,
se manifiestan por una flotación sostenida de abstracciones, separadas
de la vivencia de investigador, apenas asociada con la vivencia del sujeto
estudiado?. Entendámonos bien: no se trata de evacuar la palabra y el
símbolo oral o escrito. Yo también soy de aquellos que defienden,
a veces y con mucho brío, el punto de vista que ¡"una experiencia
que no se nombra no existe". Se trata mas bien de mantener entre otros,
el vínculo y la proporción entre la bandera sobre el iceberg
y el mismo iceberg con la parte que esta sumergida!.
¿ Pero puede ser que después de todo, se trate simplemente de revisar
el uso del lenguaje?. Pues bien no, ello no es suficiente para mí.
Evidentemente, después de haber visto una película, podemos hablar
de ella desde diversos niveles y formas. Ciertas formas de lenguaje, ciertos
estilos de expresión, se desprenden mas o menos de la experiencia vivida
una vez que la película fue vista, y que expresan mas o menos la vivencia.
De igual manera, para una investigación en educación somática,
es mas apropiado el estar cerca de la experiencia, aún cuando uno desee
hacer una teoría de la educación somática. Sin embargo
mi propósito tiene como meta el llevar mas lejos el debate. Puesto que,
si desde un principio les solicitamos a los sujetos hablar de su experiencia
somática es, pedirles que la disocien!. Sobre todo si uno les pide hacerlo
durante el curso de la experiencia (por no decir de la experienciación).
Después de hablar en retrospectiva de una experiencia somática
que uno tuvo, ahora uno se tiene que apoyar sobre la memoria para evocar ésta
experiencia, por lo tanto el sujeto habla de otra cosa que de su experiencia
vivida. Permítame distinguir desde el punto de vista de la experiencia
somática y de su expresión tres aspectos. Además, para
dar cuenta de mi propósito concreto, permítanme algunos instantes
de ustedes para tener la posibilidad de someterlos a la vivencia siguiente.
SEGUNDA VIVENCIA O PUESTA EN SITUACIÓN.
POR FAVOR SIÉNTESE CONFORTABLEMENTE...
........
TÓMESE ALGUNOS INSTANTES PARA HACERLO.
Haga eso ¡AHORA¡.... ANTES DE QUE CONTINUE LEYENDO.
BIEN GRACIAS. ......Ahora puede continuar leyendo.
Note los ajustes que tuvo a hacer para
responder a la solicitud anterior. Si desde su punto de vista no
realizó ningún
cambio, continúe leyendo como si nada hubiese pasado.
a) ¿Cuánto tiempo estuvo usted
reflexionando para decidir qué es lo que tenia que cambiar
en su postura, en su relación con la silla, y después,
cuanto tiempo le tomo realizar los ajustes?
b)¿ Estuvo usted comunicándose
consigo mismo interiormente, durante, antes o después del
cambio?
c)¿Que fue justamente lo que cambio?
d) ¿Puede usted regresar a tomar su
posición inicial, aquella que le parecía sin duda,
menos confortable?
e) ¿Esa posición le parece
que es diferente, ahora que usted lo reconsidera?
f) Si usted cambió de posición, ¿quiere
decir que usted no estaba cómodo antes?
AHORA ....REGRESE A LA SEGUNDA POSICIÓN,
AQUELLA QUE USTED ESCOGIO PARA ESTAR MAS CÓMODO.
g) ¿Cuales son los índices que
usted tomó en consideración para cambiar o para no
cambiar su posición?
h) ¿Eran sensaciones, imágenes
interiores, emociones, sabores, olores, sensaciones táctiles
o cutáneas, palabras escuchadas o dichas a usted mismo,
una sensación de fatiga, de tensión, una respiración
particular, o que otra cosa?
i) Una vez que siente usted mejor en esta
posición, ¿como
sabe usted que ése es el caso?
Finalmente, considere algunos instantes una de estas dos posibilidades:
a) o bien usted ya respondió a todas las preguntas, y ahora usted esta
libre,
b) o bien ahora usted tiene que escribir sus respuestas para que sea usted
leído.
La
distinción que yo deseo aportar aquí, después
de esta experiencia personal, es proporcionar una evidencia
de los diversos modos de experimentar. Este tentativa de
educación somática tiene como objetivo principal
el descubrimiento de la noción concreta de "comodidad" "confort" en
posición sentada y de ahí, hacia un mejoramiento
de la capacidad de autoregulación de la persona incorporada
en la interacción con su medio ambiente. He aquí lo
que piensa hacer el profesor en general. De antemano está lo
que el profesor piensa hacer con su presencia, su entonación
vocal, sus pausas, su elección en el vocabulario.
Después está lo que el estudiante vive y aprende.
También esta lo que el estudiante piensa vivir y aprender,
que es, por lo tanto, lo que él o ella tienen conciencia.
Finalmente, está lo que el estudiante puede o quiere
decir verbalmente de su experiencia. He aquí a vuelo
de pájaro, algunas distinciones dentro del campo de
la educación somática.
Dentro
de la práctica de la educación somática, lo
que me importa como profesor, es que mis estudiantes puedan autoregularse
en movimiento, en la acción, e incluso que ell@s sean capaces
de cambiar de posición de manera regular, para mantener esta
experiencia de confort en posición sentada, durante una conferencia
o una lectura, aún si esta lectura o esta conferencia sea
particularmente cautivante. En el proceso de este aprendizaje somático,
puedo orientar la progresión o avance de mis estudiantes por
medio de un enfoque del descubrimiento guiado por la palabra, como
el que acabo de presentar. Las respuestas que los estudiantes aporten
a mis preguntas son, con frecuencia, aquellas que se reserva el estudiante
sin que las comunique al profesor. Por otro lado, yo podría
guiar el aprendizaje somático de mi estudiante por el toque
de mis manos, sintiendo por extensión de mi propia experiencia,
la naturaleza de la experiencia somática de comodidad del
estudiante, e ir guiando su aprendizaje y su exploración somática
por el toque de mis manos. En los dos casos, la expresión
verbal del estudiante no es necesaria y casi siempre desconecta al
estudiante de sus sensaciones, sobre todo en los momentos intensos
y densos del nuevos descubrimiento. Además, en ciertos casos,
hasta yo me podría disociar de mi propio discurso de la experiencia
somática que esta en proceso, (por ejemplo hablando de la
lluvia, del buen tiempo que hay o de mi última jugada de mi
deporte preferido) como si yo tomara a cargo la verbalización
de un cierto nivel disociado para permitir al estudiante asociarse
mejor, somáticamente hablando. Evidentemente también
es posible, tanto para el estudiante como para mí, el confirmar
por la palabra, es decir amplificar por la verbalización una
experiencia somática particular. Pero de nuevo, esta verbalización,
la mayor parte del tiempo, no es esencial en el proceso de aprendizaje
somático. Y de nuevo nosotros nos encontramos frente a la
pregunta inicial: ¿qué ha sucedido entonces en la investigación
sobre el proceso durante la educación somática?
D.-
EL CUERPO DE LA INVESTIGACIÓN Y EL CUERPO DEL INVESTIGADOR
Antes
de que deje a mi lector o lectora tener impresión difusa de
que hasta ahora fueron transportados en un barco hacia la cuadratura
del circulo, permítame anunciarles el color que pudiera tomar
la relación "somática y palabras" en los
párrafos que presento a continuación. De hecho considero
que nosotros tenemos necesidad de desarrollar métodos de investigación
que incluyan el estado de conciencia del investigador dentro de la
metodología.
En los años 70's ciertos investigadores se dieron cuenta de la necesidad
de hacer investigación de la consciencia-dependiente "conscioussnes-dependant
research" (de la investigación que toma en cuenta el estado de
conciencia de investigador). Considero que esto es necesario, entre otras cosas
para el estudio de los estados de conciencia modificada por la absorción
de substancias psicotrópicas. ¿Hasta donde podríamos ir,
en la comprensión de estos fenómenos de modificación de
la conciencia si, para quedarnos objetivos, los investigadores se quedaban
al exterior de la experiencia, tomando "en frío" las medidas
fisiológicas, netamente las modificaciones observables del comportamiento
y registro de los sonidos y los propósitos frecuentemente deshilachados
de sus sujetos? Yo les confieso el haber perdido la pista de esta hendidura
metodológica y quizas algunos de ustedes pueden estar mejor informados
sobre los recientes desarrollos dentro de esta orientación de la investigación.
Por lo menos uno siempre podría decir que, ésta estrategia de
investigación ha justificado bellas experiencias de alucinación
para algunos investigadores audaces. Pero éste no es mi propósito.
Me parece suficiente subrayar que, en cuanto a mí y para la educación
somática, sería especialmente apropiado desarrollar dicha perspectiva,
al realizar una investigación que incluya el estado de conciencia del
investigador y por ello quiero decir, que incluya su subjetividad en movimiento.
Hagamos otra experiencia antes de ir mas lejos.
TERCERA
EXPERIENCIA O PUESTA EN SITUACIÓN
Lean
lo que sigue tratando de comprender el texto, al mismo tiempo,
no hagan ningún movimiento que se le sugiera. O mejor todavía,
lean este texto a un colega que hará los movimientos y observen
su comportamiento al mismo tiempo que están leyendo.
Tomen de nuevo una posición confortable al estar sentado.
Después fijen un punto en el horizonte.
Cierren los ojos, después levanten la cabeza hacia el techo, y abra
los ojos para notar en esta posición de la cabeza, otro punto mas alto
que el primero.
Después regresen a la posición de inicio.
Mantengan la vista fija sobre su primer punto en el horizonte frente a ustedes
y comiencen a hacer con la punta de su nariz y la cabeza círculos en
el espacio.
Comience por pequeños círculos y después aumente la circunferencia
de los círculos en una espiral que va agrandando progresivamente, y
repitiendo para regresar en medio. Algunas veces, tres o cuatro, lentamente,
en un sentido y después en el otro.
Después cierre los ojos, y lleve la cabeza al techo y abriendo los ojos
determine si su punto de referencia a lo alto es el mismo o rebasó el
primer límite.
Avance
usted ahora hacia la parte anterior de su silla para despegar su
dorso.
En esta posición, ponga las manos juntas sobre la coronilla de la cabeza,
manteniendo los codos abiertos a cada lado. Ahí, manteniendo la cabeza
y codos fijos en el espacio, ruede su pelvis sobre la silla, de adelante hacia
atrás (ciertamente diríamos: bascule pelvis sobre los isquiones,
sobre los huesos de la pelvis).
Haga esta basculación de pelvis varias veces, 7 a 8 veces lentamente,
manteniendo los codos y la cabeza fijos en el espacio. Note los movimientos
del tronco, de la columna, de la caja torácica, del dorso y del vientre,
en caso de que los sienta. Pare.
Ponga las manos sobre las caderas, cierre los ojos manteniendo la vista hacia
el techo levantando la cabeza, y después abra los ojos y note donde
se sitúa ahora su punto de referencia en lo alto, y si usted mira hacia
lo alto el mismo punto o más alto sobre la pared, o sobre el techo.
Siéntese de manera cómoda y descanse algunos instantes.
Si usted
estuvo escuchando el juego de la puesta en situación anterior,
sin hacer los movimientos tal y como los he propuesto ¿cuál
es su experiencia? ¿Cómo puede hacer una investigación
sobre el proceso de movimiento para colectar las impresiones de un@
estudiante, para comprender el método y la lógica de
la secuencia, para medir y después comprender la eficacia
y el mejoramiento de la amplitud del movimiento en algunos y la falta
total de variación en otros? ¿Cómo ayudar a
los practicantes que han concebido estas exploraciones de movimiento,
a mejorarlas?
A
MANERA DE CONCLUSIÓN
La perspectiva cualitativa propia de la educación somática se
apoya sobre un estado de absorción dentro de la experiencia sensoro-motora
y kinestésica, y la mayor parte de los sucesos experienciales son del
orden pre-verbal.
La búsqueda cualitativa más interesante y la más difícil
de hacer en la educación somática, es aquella que precede lo
verbal. Esta requiere, de parte del investigador, sumergirse dentro de un universo
de subjetividad donde la palabra y la reflexión nos ofrecen de manera
ocasional algunas señales. En este universo de investigación,
la experiencia somática vivida debe estar en primera línea. El
riesgo que corre en este caso él o la investigadora, es el de perder
la seguridad de las fronteras entre la investigación y la práctica,
entre la experiencia y la reflexión, entre lo vivido y su relación
analítica, mediatizada de manera razonada y articulada. “La humanidad
debe aprender a vivir dentro de un mundo fluido, sin referencias fijas ni fundamentos últimos” (Varela,
1993: 132). ¿Qué investigación haremos y con cual metodología?
. Se trata de una investigación cualitativa a conciencia y ante todo
hay que hacer esta investigación dentro de la complejidad del “yo” de
cada uno.
Mi deseo, en consecuencia, es que la investigación cualitativa en educación
somática se apoye, cada vez mas, sobre ésta base amplia y compartida
de experiencia de inmersión directa renovada dentro de la vivencia corporal.
Desde ahí, quizá nosotros podamos inventar metodologías
cualitativas que incluyan la vivencia respiratoria, y toda la vivencia neurovegetativa,
la vivencia sensorial cutánea y muscular, la vivencia postural y toda
la vivencia kinestésica, es decir, la vivencia vestibular, y todas las
dimensiones de la conciencia del cuerpo en el espacio, que son la base misma
de nuestra experiencia de sujeto. Para terminar, retomare las palabras de Israel
Rosenfield “El cerebro no funciona independientemente del cuerpo, él
se encuentra dentro” (Rosenfield, 1992:139). “El patrón
de la adquisición de la imagen del cuerpo, y de manera asociada, el
conocimiento de objetos, sugiere que tan central es la imagen corporal a nuestra
comprensión del mundo. La noción del espacio, de los objetos,
y de nuestra autoreferencia, depende de la imagen corporal y ello no puede
separarse". (Rosenfield, 1992:62).
" La imagen corporal inconsciente es la referencia de nuestra subjetividad" (Rosenfield,
1993:148).
" Es el movimiento que crea el sentimiento de continuidad de lo vivido" (Rosenfield,
1993:147).
Al leer este autor y un cierto número de obras citadas aquí y
allá, uno tiene la verdadera impresión de estar en presencia
del inicio de una importante corriente de reapropiación de la vivencia
corporal dentro de la investigación científica de punta.
La educación somática ofrece un método excepcional de
inmersión en la experiencia misma de la calidad de la conciencia. La
investigación nos espera desde ese punto. Con el placer de que ustedes
la crucen con o sin señales.
28 de octubre de 1994.
NOTAS
- Yvan
Joly. M.A. Maestría en psicología. y practicante-formador
del Método Feldenkrais. Formado inicialmente en psicología
en ciencia cognitiva en la Universidad de Montreal, después
de 1971 a 1980 realiza investigación aplicada y desarrollo
organisacional. Desde 1980 realiza práctica privada en educación
somática en Montreal y dirige actualmente el Instituto Feldenkrais
de Educación Somática. Yvan Joly ha estado a cargo
de cursos en una decena de departamentos universitarios en Quebec
y ha sido formador-invitado en quince países. Es autor de
numerosos reportes de investigación y de artículos
en revistas.
Yvan JOLY, M.A. (Ps.), Institut Feldenkrais d'Education Somatique,107
avenue de Touraine, St-Lambert, Québec, J4S 1H3
email: YvanJoly@compuserve.com
- Enacción
es un termino consagrado sobre todo a Francisco Varela, como una
forma de hablar de la ”cognición encarnada”,como
propuesta o forma de nombrar esta experiencia de conocer en tanto
que cuerpo viviente o cuerpo perceptivo (Ver, La inscripción
corporal del espíritu, Varela et al).
Siendo más precisos, Varela (p.234) define, o mas bien, parafrasea
la definición diciendo: El enfoque de la enacción se compone
de dos puntos:
- la percepción consiste en una acción guiada por la percepción;
- las estructuras cognitivas emergen de los esquemaas sensoromotores recurrentes
que permiten a la percepción, ser guiada por la acción.
- El
re-agrupamiento de Quebec para la educación somática
construyó desde 1992 una red, que más allá de
los enfoques específicos, tiene como meta el establecer
el campo mismo de la educación somática. Seis enfoques
son representados: la técnica de F.M. Alexander, el Enfoque
global del cuerpo y la antigimnasia, los fundamentos de Bartenieff
, la Centración Mente-Cuerpo, el Método Feldenkrais
MR, la Gimnasia Holística.
- La
revista Americana Somatics, es una fuente única de referencia
para el dominio global de la somática. "Somatics" es
publicada dos veces por año desde 1976, por el Instituto
Novato, 1516 Grand Avenue Suite, 212 Novato, CA 94945.
- Sobre
este tema ver: The news letter of the study project in phenomenology
of the body, Elizabeth A. Behnke, P. O. Box 0-2, Felton C. A. 95018
U.S.A
- La
imaginaria mental es una técnica que consiste en evocar
imagines visuales, auditivas, sensoriales, etc., para utilizar
la imaginación, el pensamiento, la capacidad de representarse
para actuar sobre el cuerpo, sobre las emociones, sobre la salud,
etc. Es así como Simonton ha utilizado la imaginería
mental en el tratamiento del cáncer, etc.
- Guimond,
Odette (1987). L'acteur et le corps apparent. Université de
Montréal, Département d'études françaises.
Thèse de Doctorat.
- Para
ponerse en contacto con el GRAPP, (Grupo de reflexión y
de acción sobre las prácticas profesionales) contactar
al Departamento de comunicación, Universidad de Quebec en
Montreal). Gran cantidad de textos y documentos del seminario fueron
presentados y discutidos ahí.
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en éducation somatique selon une perspective phénoménologique.
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México, Editorial Yug)
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Y. (1994). "L'éducation somatique: au delà du
discours des méthodes (La educación somática;
mas allá de los discursos del método). Asociación
francesa de practicantes del método Feldenkrais. Boletín
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sciences cognitives et expérience humaine. (La inscripción
corporal del espíritu: ciencia cognitiva y experiencia humana).
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cabeza)”. Actuel, No. 31-32.
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